ABOGACÍAENTREVISTAS

“ Un juicio es una situación de estrés para todos”//Entrevista a Vicente Tovar, exmagistrado y abogado:

By 21st mayo 2019 No Comments

Desde su Granada natal, Vicente Tovar ha proyectado su espíritu emprendedor en el sector jurídico. De aquellos primeros años como magistrado en diferentes jurisdicciones, le llegó la oportunidad para conocer la abogacía por dentro. Al final nuestro entrevistado puso en marcha su despacho, con sede en la ciudad de la Alhambra pero de cobertura nacional. Sin pelos en la lengua, nos explica en qué estado se encuentran las relaciones entre jueces y abogados.

Su perfil profesional,

“ Reconozco que he sido siempre una persona inconformista. Eso hace que me guste realizar diferentes actividades. He sido juez y ejercido la judicatura dieciocho años en distintas jurisdicciones, civil y penal y tengo la especialidad de juez de menores. Al mismo tiempo, en los dos últimos  estuve en la Escuela Judicial como profesor formando a las nuevas generaciones de jueces.

Estando allí, sale la oportunidad de incorporarse a un despacho de primera fila. Tomo la excedencia y me voy allí. Al año me pasé a otro bufete y al tercer año decidí que quería ser empresario y puse en marcha Vicente Tovar Abogados en Granada.  Llevo ya cinco años pero estoy contento con los resultados obtenidos. Trabajamos mucho en Andalucía Oriental y también hay pleitos y clientes que llegan de otras ciudades de España. Esto lo compagino con la docencia que no he abandonado, como otra de mis pasiones”

¿Cuántas veces se ha arrepentido de pasar de la judicatura a la abogacía?

Arrepentido, no… Fue una decisión muy pensada y difícil de tomar.  La abogacía me gusta y estoy centrado en ella a través de mi despacho. Sí es cierto que en ocasiones, en algún momento malo provocado por un mal pleito, alguna vez me preguntaba qué  estaba haciendo aquí. Pero son momentos puntuales, afortunadamente. Todavía no sé si volveré a la judicatura.

¿Son muy diferentes los abogados de los jueces?

Son diferentes.  El juez trata de buscar lo objetivo e imparcial mientras que el abogado siempre está pendiente de su cliente y de defender sus intereses.  Los abogados somos más autónomos, aunque a veces dependemos de nuestros clientes y de los señalamientos que existan. Por su parte, los propios jueces no dejan de ser profesionales con una vida profesional muy estructurada.

¿Cómo están las relaciones entre ambos gremios?

Las relaciones a nivel institucional creo que están bien desde hace algunos años. Con carácter general no hay demasiado mal rollo entre ambos colectivos profesionales. Ahora la relación es más cercana y hay más entendimiento.

Eso no quita que pueda tocarse en cualquier pleito algún juez con el que puedas tener problemas. Lo más importante no perder los papeles y mantener tu inteligencia emocional pase lo que pase.  Hay que recordar que ese juez con el que discutes será el que te ponga la sentencia, con lo cual evitar discusiones innecesarias que no conducen a nada.

Que los juzgados estén colapsados, ¿Cómo influye en el estado de ánimo del juez?

Las situaciones de colapso influyen en los jueces y en todos los operadores jurídicos que están en ese juzgado. Son momentos que desbordan al juez y que le generan estrés y ansiedad más de la normal. No podemos olvidar que un juicio es una situación de estrés para todos los que asisten al mismo.

En este tipo de situaciones, no es de extrañar que el juez esté de peor humor y eso al final repercute en el desarrollo del asunto. De hecho, si ese juez tiene muchos juicios señalados seguramente intentará aligerar las vistas que pueda y cortar a los abogados para que se agilicen algunos pleitos.  Incluso en las conclusiones te pueden dar un tiempo limitado pese a que esta circunstancia no la prevé la Ley de Enjuiciamiento Civil.

¿Cómo se gestiona una vista con un juez que nos falta al respeto?

Es muy importante que antes de entrar en sala conozcamos, además de quién es el contrario y que quiere de nosotros, al juez que va a llevar ese pleito. De esa forma podremos adaptar nuestra intervención en función del comportamiento en sala de dicho magistrado y no estar en situación de inferioridad durante el procedimiento.

De alguna forma tienes que asumir que el juez que te toca es el que dictará sentencia. Con lo cual es pertinente conocer su forma de actuación en sala para que no nos pille de improviso su forma de abordar el asunto en sala. No debemos nunca aumentar el estrés de nadie y más de un juez con mal talante. Tendremos que adaptar nuestra intervención y no perder los nervios. Si los perdemos nuestra intervención puede ser un desastre.

¿Es verdad que un buen alegato final puede sufrir las carencias de una buena defensa?

Es importante tener claro los tiempos de una vista. Y sobre todo darnos cuenta que nuestro cliente nos está viendo en sala. Si ve que el juez nos regaña o no nos deja hablar puede pensar que no lo estamos haciendo bien y perder nuestra confianza a posteriori.

Usar la inteligencia emocional es una garantía para no perder los papeles.  Luego en el alegato final debemos saber resumir al juez lo más importante del asunto. Hacer unas buenas conclusiones finales no es sencillo.  Pero debemos tener en cuenta que el juez solo conoce el asunto de lo que ha visto en el juicio, con lo cual debemos ser claros e ir al grano en nuestras conclusiones. De esa manera se encauza al juez en el asunto sobre lo más importante.

De todas formas, contestando a su pregunta, lo normal es que hagas un buen juicio y de ahí tu alegato final se presente de manera natural como la conclusión o conclusiones de este asunto con un buen informe que se entienda y vaya a lo más directo.

¿Cuáles son las cuestiones que no le gustan a un juez en sala?

Por mi experiencia puedo reducirlas a dos. La primera el juez no soporta al abogado plomo, que se reitera en sus planteamientos de forma habitual y habla además de cuestiones innecesarias. Y el otro tipo, es el abogado soberbio que intenta poner en entredicho la autoridad del juez y ese pulso siempre lo pierde el abogado.  Lo estamos viendo en el juicio del procés en las intervenciones de algunos abogados y las respuestas del presidente del Tribunal, Manuel Marchena.

No es bueno entrar en estos intercambios dialécticos donde los abogados tenemos la de perder. Formulemos la protesta si es necesaria pero no entremos en guerra con él, porque es quien controla el juicio. Eso no lo podemos olvidar nunca.

¿Es partidario de juzgados especializados a nivel de temas más importantes?

El futuro debe ir por ahí. Cada vez menos tienen sentido los jueces generalistas. La sociedad y su problemática requiera una necesaria especialización en jurisdicciones. De esa forma los fallos de estos magistrados tendrán más solidez jurídica.

No podemos olvidar que ya en muchos procesos los abogados de las partes suelen ser profesionales especializados en ese asunto y en su entorno más inmediato y que solo se dedican a una práctica concreta.

Por último ¿Cree que veremos jueces robots a medio plazo en nuestro sistema judicial?

Es una pregunta aún por resolver.  Hay que ver esa hipótesis a largo plazo porque como bien sabe la tecnología aún no ha llegado de forma regular y homogénea a la administración de justicia. Para eso deberemos tener un modelo de justicia pensado y con una estrategia que realmente se pueda implantar a corto y medio plazo.

Dicho esto, la tecnología está avanzando a marchas forzadas. Se habla de máquinas que meten un algoritmo de las sentencias, jurisprudencia, y legislación y que pueden equivocarse menos que los jueces tradicionales.

El problema de esta transformación digital son los hechos probados. Sobre unos hechos ya probados, la máquina puede darte una orientación pero queda por saber quién valora la prueba. Si esta cuestión no se resuelve será complicado que el juez robot tomen realmente decisiones fundadas. Aún parece complicado llegar a esta situación

Por @LuisjaSanchez, Periodista Jurídico

Entradas relacionadas

Leave a Reply

*

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com