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Alejandro Sánchez del Campo “Los abogados debemos entender el cambio tecnológico que llega para luego asumirlo como propio”

By 30th noviembre 2017 No Comments

Abogado, consultor y conferenciante, nuestro interlocutor mantiene una relación estrecha con la tecnología desde hace años, lo que le ha convertido en un adelantado de su tiempo. Desde su blog http://replicantelegal.com/  ha ido explicando los cambios que se avecinan, sin prisa pero sin pausa. “El futuro ya es presente y a los abogados no nos queda otro remedio que sumarnos a esta ola de innovación”.

 

Por segundo año consecutivo ha liderado la puesta en marcha de Robotiuris¿Qué balance hace de este evento que une tecnología y derecho?

Estamos muy satisfechos de su acogida. Hemos alcanzado los ochenta asistentes, muy en línea con la capacidad de FIDE. A nivel de ponentes, hemos traído los que queríamos que vinieran al igual que los temas tratados, lo que ha generado una notable repercusión del evento. Creo que el proyecto con esta segunda edición se consolida.

¿Alguna intervención o momento a destacar de este certamen sobre tecnología?

El nivel fue bastante bueno en toda la jornada, quizá la intervención de José Antonio Marina, filósofo donde supo explicar la relación entre la educación y la inteligencia artificial creando una atmósfera especial.

También, la presencia de James Whitaker que intervino por Skype caló mucho entre los asistentes que realizó una intervención muy centrada en la importancia de los datos. Quizá estos dos momentos fueron los más brillantes de un evento singular y de gran calado.

¿Cómo se está desarrollando la robótica e inteligencia artificial fuera de países como EEUU e Inglaterra en estos momentos?

Creo que hemos pasado en este año 2017 de algo que era casi ciencia ficción, a una realidad palpable. Los grandes despachos están empezando a realizar programas pilotos y a realizar diferentes actividades. ¿Que todavía queda? Sin duda, pero creo que este año hemos hecho un salto cualitativo importante.

De todas estas tecnologías que ahora están irrumpiendo, ¿Cuáles van a influir más en los propios abogados?

La Inteligencia Artificial, sobre todas, en este momento. Se trata de encontrar casos de usos para esta tecnología. Ya se ve que en las due dilligence es una buena aplicación para revisar documentos o incluso es aplicable para desarrollar plantillas de contratos de forma automatizada.

Cada vez iremos viendo más casos de uso que justifica la implementación de las tecnologías en los despachos de abogados. Eso hará que el cambio sea gradual y así el propio abogado estará convencido de la utilidad de la tecnología en los despachos. El profesional verá además que la tecnología aporta valor y que tarda menos en realizar su tarea.

La llegada de la tecnología deberá generar una revolución cultural en el seno de los despachos de abogados…

Sin duda, lo que está llevando es la tecnología que viene con elementos de más calado como es el cambio que habrá en los despachos de abogados, donde la mentalidad analógica va a ser superada para transformarla a otra digital.

Ese cambio cultural será individual y colectivo en los despachos de abogados. Sin ese no avanzaremos mucho. Es fundamental que ese cambio de mentalidad esté acompañando a la llegada de tecnología al propio bufete de abogados.

“Es fundamental que haya un cambio de mentalidad en el abogado para que sepa entender la importancia de la tecnología en su despacho”.

En esa revolución de la que hablamos, Alejandro, el concepto de despacho tradicional parece que va a quedar superado

Estoy asombrado que aún nadie lo haya hecho. Me parece un error de bulto que en los despachos de abogados solo haya abogados. Es cuestión de tiempo para que los más innovadores empiecen a darse cuenta de lo enriquecedor que es cruzar perfiles diferentes de juristas con otros de tecnología o economía, por ponerle un ejemplo.

¿Cree que el modelo tradicional de sociatura se va a cuestionar, en definitiva?

Es posible que esa forma de organización cambie en el futuro.  Respondía en aquel momento a una forma concreta de realizar las cosas, ahora que los conceptos son distintos es muy posible que esa organización tan piramidal se modifique.

A nivel de despachos unipersonales, que son la mayor parte de los existentes en la abogacía,  ¿Cómo deben enfrentarse a este reto tecnológico para que les sea rentable?

Creo que antes de pensar en la tecnología deben hacer un proceso individual de resetearse y pensar en digital para entender lo que está ocurriendo fuera. El mundo digital al que vamos abocados está cambiando cualquier sector de la actividad económica y sus modelos de negocio.

Se trata de entender lo que está ocurriendo para lanzarte al mundo tecnológico de manera adecuada. Y desde esta perspectiva si entiendes como puedes evolucionar en este contexto tecnológico es el momento de introducir la tecnología en tu firma.

El abogado unipersonal tendrá que analizar cómo está dando el servicio, cómo se comunica con el cliente y su negocio. Y desde ahí, adaptar las herramientas tecnológicas que existen al propio despacho de forma sencilla y gradual.

Tecnología a medida de cada despacho, entonces, ¿no?

El hacer lo que hacen los demás no es la solución. Pero es lo que hacen muchos despachos que solo avanzan si lo hacen sus competidores y es otro error importante.

Hay que hacer lo contrario, avanzar si lo tienes claro. Pero siempre hay que entender el entorno en el que operas donde tus clientes también están cambiando a nivel digital. Las que no lo hagan se quedarán atrás. Se trata de mejorar tu relación con el cliente y aportar más valor a esa relación profesional con él.

De este cambio digital, ¿Qué es lo más complicado de entender para un abogado?

No es tanto de entender como de hacer. El problema es que las sinergias que cada uno tenemos pueden frenarte para actuar. Lo puedes entender en un plano racional cuando ves la aplicación práctica de la tecnología al despacho como antes le comentaba.

Se trata de pasar a la acción, y esa parte nos cuesta más porque implica que ya lo he entendido y se trata de ponerse en marcha y hacer algo diferente. Y sobre todo salir de la zona de confort en la que muchos profesionales se encuentran para adaptar tu despacho a esta nueva realidad.

Da la sensación que, con el uso de la tecnología, se va a trabajar mejor y las distancias entre despachos grandes y pequeños serán menores…

A priori, eso puede ser así. La tecnología es una herramienta que debe saber usarse en su justa medida. Así ha sido con el correo electrónico, que en su momento ha supuesto un gran avance a nivel de trabajo profesional. Ahora también se puede consultar en tu móvil.

Ya se trata de saber adaptarse a la tecnología para conciliar tu vida laboral con la profesional mejor para evitar estar esclavo de la tecnología y del propio móvil a cualquier hora del día y de la semana, nada recomendable para ser eficiente en la práctica.

El cambio, por lo que veo, es inevitable. Lo inteligente, Alejandro, parece ser cómo nos adaptamos todos al mismo: Profesionales, empresas, despachos, ciudadanos…

Es la única salida que queda. Negar el cambio no sería lógico. Se percibe en la sociedad a todos los niveles. Puedes trabajar como antes pero ya no serás competitivo con tus más inmediatos rivales a nivel de abogacía.

La única solución es entender que la actividad de la abogacía es más compleja y hay que procurar aportar más valor añadido y que uno tiene a la tecnología como aliado para ese cambio de paradigma en tu forma de trabajar.

¿Cómo debería repercutir este cambio en el propio cliente, realmente?

Los clientes ya ven los cambios tecnológicos que llegan cada uno en su sector de actividad. Y también se están preparando para asumir lo mejor de ellos y ser más eficientes. Ahora trabajan de otra manera al reciclar la información que les llega de otra forma.

El mercado es más transparente y menos asimétrico, en el sentido que hay más información y el abogado ya no tiene tanto el control del mismo. Los clientes ya cambian porque la sociedad y las empresas cambian. Se trata de una evolución lógica donde el cliente es más exigente, si cabe, y su capacidad de negociar es mayor.

“Hay que entender que la actividad de la abogacía es más compleja. Gracias a la tecnología se puede aportar más valor añadido de cara al cliente en nuestra forma de trabajar”.

Con esta cita nos deja Alejandro Sánchez del Campo, reputado abogado y uno de los impulsores de Robotiuris. Entrevista hecha por el periodista jurídico y experto en publicaciones digitales, Luisja Sánchez.

Alejandro Sánchez del Campo en primer término en una mesa de debate de Robotiuris, sobre tecnología y derecho.

 

 

 

 

 

 

 

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